¿Es una mezquita o una catedral? Pues la verdad es que ambas. Este edificio refleja muy bien la historia de la ciudad, conocida porque durante siglos musulmanes, judíos y cristianos convivieron pacíficamente. En el año 785 fue construida como una mezquita por los conquistadores musulmanes, convirtiéndose en la segunda mezquita más grande del mundo, solo superada por la de La Meca. Sin embargo, en 1238, durante la Reconquista cristiana pasó a ser una Catedral. Desde 1984 es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y, junto a la Alhambra de Granada, es el monumento más importante del Occidente Islámico.
Si hay algo que embellece todavía más la Mezquita-Catedral es observarla desde el Patio de los Naranjos. Merece la pena relajarse entre los árboles después de la visita al monumento. El patio tal y como lo conocemos hoy es fruto de una remodelación por parte de Abderramán III, en el siglo X. A parte de sus bonitos naranjos, también encontrarás históricas fuentes y bonitas galerías. El acceso es gratuito.
El centro histórico de Córdoba es uno de los más bonitos de España y uno de los más grandes de Europa. Conocido por sus calles estrechitas y sus fachadas blancas, esconde auténticos tesoros de la época romana, árabe y cristiana. Para que tengas una referencia de su valor, en 1994 fue declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. ¡Hay pocas ciudades con un centro histórico tan rico como el de Córdoba!
Precisamente, uno de los sitios con más encanto del centro histórico son las calles de la Judería. En esta zona, ubicada al noreste del centro histórico, vivieron los judíos durante los siglos X y XV. Es una de las zonas más pintorescas de la ciudad y todavía conserva algunos edificios históricos. Así que perderse por la zona es una actividad muy aconsejable que hacer en Córdoba, especialmente al atardecer.Pasear por las calles de la Judería es algo imprescindible que hacer en Córdoba.
Si hay una calle bonita en la Judería, esa es la Calleja de las Flores. Esta callejuela es una de las más populares de la ciudad y se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados de Córdoba. El motivo es que desde allí se aprecia la torre de la Mezquita y junto a las fachadas blancas y las flores queda muy bonita.
Córdoba no se puede entender sin sus famosos patios. A parte de ser un reclamo turístico por su indudable belleza, a lo largo de la historia han cumplido una necesidad vital: la de refrescarse de las condiciones secas y calurosas de la ciudad. Desde el periodo de los romanos, las casas se construyeron alrededor de un patio en el que había una fuente donde refrescarse y airear la vivienda. En la actualidad hay varios tours por los patios más bonitos de la ciudad, siendo una actividad muy recomendable que hacer en Córdoba.
Uno de los monumentos históricos más importantes de la Judería es su Sinagoga, la única que queda en Andalucía. El templo fue construido en 1315 y estuvo activo hasta 1492, cuando los judíos fueron expulsados por el Edicto de Granada. A partir de entonces y hasta finales del siglo XIX cumplió diversas funciones: desde hospital hasta escuela de párvulos. Por suerte, y tras varias reconstrucciones, en la actualidad se puede visitar y gozar de su valor. La entrada es gratuita para los ciudadanos de la UE. Para el resto cuesta 0,30€.
Esta puerta amurallada de origen árabe, es una de las siete que daba acceso al recinto medieval de Córdoba. Sus orígenes se remontan al periodo romano. En la actualidad cobra muchísima importancia ya que es una de las tres únicas que le quedan a la ciudad de Córdoba.
Otra de las puertas que se conservan en la ciudad es la Puerta del Puente. Como indica su nombre, si accedes a la ciudad a través del famoso puente romano es lo primero que encuentras. La puerta existe desde el periodo romano, aunque apenas conocemos detalles. Durante el periodo árabe se sabe que fue la entrada principal a la ciudad, por su cercanía a la mezquita.
Tercera y última puerta que se conserva en Córdoba. La que podemos apreciar hoy data del siglo pasado, aunque su existencia se remonta muchos siglos atrás. Además se cree que no está emplazada en el mismo sitio que la original: según expertos estaba situada cerca del Alcázar de los Reyes Cristianos y era conocida como Puerta de Drogueros. La creación del barrio de San Basilio y el crecimiento de la ciudad y la muralla hacia el oeste obligaron a construir una nueva puerta para la ciudad.
Si buscas algo relajante que hacer en Córdoba, tienes que ir a los Baños Árabes Hammam Al Andalus. Su atmósfera es única y consigue atraparte. Las instalaciones están súper bien ambientadas y la experiencia es muy recomendable si te apetece desconectar. El Baño Árabe tiene un coste de 28€ por persona y si quieres masaje es un poquito más caro. Creemos que es algo que debes hacer si tienes tiempo en la ciudad.
Aquí tendrás otra oportunidad para deleitarte con algunos patios cordobeses. Este palacio-museo fue la residencia de varios nobles cordobeses. En la actualidad es un museo donde puedes apreciar 12 patios muy bonitos por solo 5€ y por 3€ más ver el conjunto del palacio. Una bonita oportunidad para disfrutar de la belleza de sus salones.
Muy cerca del Palacio de Viana se encuentra esta famoso edificio religioso. Se trata de una de las 12 Iglesias Fernandinas, aquellas que Fernando III “El Santo” construyó en Córdoba, o realizó transformaciones de mezquitas, tras la reconquista cristiana de la ciudad en el siglo XIII. Es sorprendente pasear por calles estrechas y de golpe encontrarte este edificio. La iglesia es bonita tanto por dentro como por fuera y su entrada es gratuita.
Este edificio militar también es un ejemplo del paso de las diferentes culturas por la ciudad de Córdoba. El Alcázar que conocemos en la actualidad fue construido en 1328 sobre restos romanos y, posteriormente, árabes. Sus bellos jardines y patios son de inspiración mudéjar. La entrada al edificio cuesta 4,50€ y también te permite subir a las torres, desde las que podrás contemplar unas vistas estupendas de la ciudad. Como curiosidad, el edificio también tiene su historia negra. Si en la época romana fue utilizado como aduana y residencia del Procurador y El Cuestor, en 1499 los Reyes Católicos lo cedieron para que fuese la sede del Tribunal de la Inquisición. Los castigos y las mazmorras pasaron a la acción. Finalmente, también está documentado que en 1486, Colón se reunió allí por primera vez con los Reyes Católicos, seis años antes de descubrir América. Sin duda, otra visita que hacer en Córdoba que no puede faltar en tu itinerario.
Este pedacito de historia está situado sobre el paso del río Guadalquivir por la ciudad cordobesa. Construido en el siglo I d.C fue el único puente de Córdoba durante 20 siglos, concretamente hasta la construcción del Puente de San Rafael a mediados del siglo XX. Como indica su nombre, lo construyeron en el periodo de dominación romana de la ciudad. Algunos historiadores creen que la Via Augusta, que iba desde Roma hasta Cádiz pasaba por el puente. Pasear de noche y contemplar el paisaje es algo imprescindible que hacer en Córdoba. Aunque es bonito a todas horas, recomendamos pasear por allí después de la puesta de sol.
Precisamente, en el mismo puente se encuentra esta fortaleza islámica que sirvió como protección del mismo. En la actualidad, su interior es un museo, cuya visita cuesta 4,50€. Allí podrás aprender muchas cosas sobre al-Andalus y el período árabe en la ciudad.
Este es otro de los iconos cordobeses. Esta escultura, realizada por Juan Navarro León en 1794, se encuentra en la la Plaza de los Capuchinos y es una de las más veneradas de Córdoba. Como dice el nombre “El Cristo de los Faroles”, se encuentra iluminado por ocho faroles que le rodean. Aunque no sea nada imprescindible, merece la pena acercarse a conocerlo, especialmente durante el atardecer cuando los faroles se iluminan.
Estos restos romanos fueron descubiertos en los años 50 durante unas obras de ampliación del ayuntamiento. No se cree que fuera el único de la ciudad, aunque sí el más importante por sus dimensiones. Sus orígenes se remontan al siglo I y II d.C y en la actualidad se pueden observar varias columnas en pie de lo que fue un templo de orden corintio. Su acceso es gratuito.
En Córdoba hay muchas plazas, pero ninguna tan imponente como la Plaza de la Corredera. Si decimos que es una de las plazas más bonitas de España, seguramente no diríamos ninguna tontería. Sin embargo, lo mejor es el gran ambiente local que conserva. Como curiosidad, es la única plaza mayor cuadrangular del país. Siéntate en alguna de sus terrazas y tómate algo mientras conservas la belleza de sus pórticos.
Y otra de las plazas que no puede faltar en tu lista es la del Potro. Aunque es mucho menos impresionante que la anterior, esconde mucha historia. En el interior de la misma se encuentra una fuente del año 1577, culminada por un potro que sustenta el escudo de la ciudad y da nombre a la plaza.
Esta es una de las cosas más curiosas que hacer en Córdoba. En la Plaza de las Tendillas se encuentra uno de los relojes más peculiares de España. No por su apariencia, ya que es un reloj bastante sencillo, sino por su sonoridad. En lugar de dar campanadas, marca los cuartos y las horas con el sonido de una guitarra. Ya que estás en la Plaza de las Tendillas, aprovecha para conocerla. Es uno de los principales puntos de encuentro de los locales y alberga edificios de gran valor arquitectónico como la Casa Colomera o el Edificio de La Unión y el Fénix.
A solo 8 kilómetros al oeste de Córdoba se encuentra esta ciudad palatina, obra de Abderramán III en el año 936. La construcción de esta ciudad fue una muestra de poder por parte del califa hacia sus enemigos, concretamente hacia el califato fatimí, en el norte de África. Aunque hay voces que dicen que la construyó como homenaje a su mujer favorita, Azahara. Es uno de los tesoros más infravalorados de Córdoba. En primer lugar porque es el mayor yacimiento arqueológico de España. De hecho, su construcción expresa el máximo esplendor de al-Andalus. Sin embargo, la ciudad duró poco ya que fue destruida por una guerra solo 70 años después. La entrada es gratuita para los ciudadanos de la UE, solo tienes que pagar un bus que te lleva hasta las ruinas que cuesta 2,10€. Los no residentes en la UE deberán añadirle 1,50€ de la entrada. Sin duda, creemos que es una de las visitas imprescindibles que hacer en Córdoba.
Espectáculo flamenco único en ‘Los Baños Árabes de Santa María’. Siente el duende en un tablao flamenco con más de mil años de historia. Descubrirás uno de los rincones con más encanto de la ciudad, situado en pleno corazón de la Judería. El toque de la guitarra flamenca, el cante y el baile se funden en esta experiencia flamenca con una duración de 75 minutos en la que podrá disfrutar del arte de cuatro artistas profesionales. La entrada al espectáculo incluye una bebida a elegir entre vino, cerveza, refresco y agua.
Video resumen de los lugares mas emblemáticos de la ciudad.